La guerra “siempre es y será una masacre inútil”, advierte el Papa Francisco La guerra “siempre es y será una masacre inútil”, advierte el Papa Francisco
El Papa Francisco defendió el derecho de la sociedad a no ser sumergida por la “retórica del miedo y del odio” Por eso criticó... La guerra “siempre es y será una masacre inútil”, advierte el Papa Francisco

El Papa Francisco defendió el derecho de la sociedad a no ser sumergida por la “retórica del miedo y del odio”

Por eso criticó las “frases hechas de los populismos” y advirtió que la guerra “siempre es una masacre inútil”. El pontífice advirtió que, en la actualidad, “muchos experimentan el aire denso del abandono y de la soledad”.
Por eso, invocó el “derecho a la esperanza”, que –explicó- es el derecho “a no ser invadidos cotidianamente por la retórica del odio”, a “no ser sumergidos por las frases hechas de los populismos” y “por la extensión inquietante de las falsas noticias”.
Además, llamó a poner un “límite razonable” a la crónica negra, para permitir que surja la voz de la “crónica blanca”.

“La corrupción es la carcoma de la vocación política, no deja que crezca la civilización”

Esto porque los jóvenes, insistió, tienen derecho a crecer libres del miedo en el futuro, de saber que existen realidades bellas por las cuales que vale la pena ponerse en juego. “Es el derecho a creer que el amor verdadero no es ese ‘usa y tira’, y que el trabajo no es un espejismo que alcanzar, sino una promesa para cada uno, que debe ser mantenida”, estableció, en la Plaza Santo Domingo de Bolonia.
Instó a alejarse de las “razones de la guerra” porque la historia enseña que la guerra “es siempre y solamente una masacre inútil”, por eso animó a todos a repudiar el conflicto, emprendiendo vías de no violencia y recorridos de justicia que favorezcan la paz.

Cercanía y misericordia

xigió visión, inteligencia y determinación para acoger a los migrantes, evitando las distorsiones y explotaciones que “son inaceptables”.

Sobre un palco improvisado, tomó la palabra y dirigiéndose a los migrantes exclamó: “Muchos no les conocen y tienen miedo. Este hace que se sientan con el derecho de juzgar y poder hacerlo con dureza y frialdad, creyendo incluso que ven bien. Pero no es así”.

Advirtió que sólo desde la cercanía que da la misericordia el otro deja de ser un extraño, incluso un enemigo, y se puede convertir en prójimo. Constató que, desde lejos, se puede decir y pensar cualquier cosa, como cuando se escriben frases terribles e insultos en internet, pero si se ve al prójimo sin misericordia no se cae en cuenta de su sufrimiento y sus problemas.

Más adelante urgió a que un mayor número de países del mundo adopten programas de apoyo privado y comunitario para la acogida y que se abran corredores humanitarios para los refugiados en situaciones más difíciles, para evitar esperas insoportables y tiempos perdidos que pueden ilusionar.

El líder católico inició su gira en la Plaza del Pueblo de Cesena, con un saludo y un discurso en el cual habló de la política, pidiendo que esta no deje al margen a algunas categorías de la sociedad, que no saquee ni contamine los recursos naturales.

“La corrupción es la carcoma de la vocación política, no deja que crezca la civilización y el buen político tiene también la propia cruz cuando quiere ser bueno, porque debe dejar muchas veces sus ideas personales para tomar las iniciativas de los demás y armonizarlas, acomunarlas para que se conviertan en el bien común”, indicó.
“En este sentido, el buen político siente que es un mártir, digamos, porque deja sus propias ideas y las pone al servicio para dirigirse hacia el bien común”, añadió. Luego, en la catedral de esa ciudad y ante un grupo de clérigos, lamentó que la actual situación socio-económica obstaculiza una buena relación entre padres e hijos quienes, en cambio, “deberían tener tiempo para jugar juntos”.
Algo similar afirmó en la Plaza Mayor de Bolonia, frente a la basílica de San Petronio, donde pidió que jamás se pliegue la solidaridad cristiana “a la lógica de las ganancias financieras”.
“La situación del desempleo juvenil y la de muchos que han perdido el trabajo y no logran reincorporarse son realidades a las que no podemos acostumbrarnos, tratándolas como si fueran solamente estadísticas”, precisó.

Redacción