Inicia la audiencia al exdirector del FBI por su interacción con Trump y el caso Rusia

La razón: la posible injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de noviembre de 2016
Con una atención pública y mediática inédita, inició la audiencia del exdirector de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, ante el Comité de Inteligencia del Senado sobre su interacción con el presidente estadunidense Donald Trump en torno a la investigación sobre Rusia.
Decenas de reporteros, fotógrafos, camarógrafos y público en general abarrotaron el salón 216 del edificio senatorial Hart, a pesar de que el testimonio de Comey fue divulgado desde el miércoles por el panel que investiga la posible injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de noviembre de 2016.
Comey relató en su testimonio público que Trump lo invitó a cenar el 27 de enero pasado, una semana después de asumir la Presidencia del país, al Salón Verde de la Casa Blanca para comunicarle lo que deseaba de él después que éste expresó su interés en seguir en el cargo.
“Necesito lealtad, espero lealtad”, le dijo Trump cara a cara durante la cena, que tuvo lugar a solas en uno de los comedores de la residencia ejecutiva, atendidos por dos meseras adscritas a la Marina estadunidense.
“No me moví ni hablé ni cambié mi expresión facial en forma alguna durante el silencio incómodo que prosiguió. Simplemente nos miramos el uno al otro en silencio. La conversación pasó a otros asuntos, pero él (Trump) regresó al tema al final de la cena”, recordó el exdirector del FBI.

El episodio

El episodio, uno de los momentos emblemáticos de las interacciones con el presidente que lo despediría pocos meses después, fue relatado en su testimonio de siete páginas ante el Comité de Inteligencia del Senado, que decidió hacerlo público un día antes de la realización de la audiencia pública.
Casi al final de la cena, Trump regresó al tema del FBI y le dijo a Comey que estaba contento que decidiera quedarse en el FBI, ya que había escuchado buenos comentarios sobre su persona del general John Mattis y del senador Jeff Sessions.
“Necesito lealtad”, insistió Trump. “Siempre recibirá honestidad de mi parte”, respondió Comey. “Eso es lo que quiero, lealtad honesta”, intervino Trump. “Eso lo tendrá de mí”, completó Comey. Comey transcribió las palabras del presidente en un memorando que compartió con sus allegados en el FBI, como lo había hecho con otras conversaciones con el presidente estadunidense.
Durante otro encuentro, el 14 de febrero pasdo en la Oficina Oval, Trump decidió quedarse a solas con Comey a pesar de que había sido una reunión del equipo de seguridad nacional.
Cuando el resto del grupo salió, Trump fue directo: “Quiero hablar sobre Michael Flynn”.
Flynn, exasesor de Seguridad Nacional, había sido despedido por Trump tras haber mentido al vicepresidente Mike Pence sobre sus contactos con el embajador de Rusia en Washington, Sergei Kislyak. El exmilitar era objeto de una investigación del FBI.